Jesús le contempló
y era alegre su mirada
¡qué urgente la llamada! y le amó
pero el joven se marchó
sin decir apenas nada
como el joven era rico
triste se marchó.
Hay muchos que al Señor
hoy le ofrecen alma y vida
mas tristes y en seguida dicen no
como yo que al ofrecer
lo que fácil puedo dar
no le doy lo que Jesús
vino a mendigar.


