Mira que soy pobre oh Buen Jesús,
soy débil y necesito
apoyarme en ti para no caer.
Señor quiero hacer tu voluntad
y tú me dices ¡ánimo!,
¡no temas que soy yo!
Oh Sagrado Corazón,
se todo para mí
que no busque consuelo más que en ti
A LAS PUERTAS DE TU CORAZÓN…


