Que bella es la noche, cuajada de estrellas,
si voy de Tu mano, las veo más bellas;
ya pronto se cumplen, Señor Tus promesas.
Levanta los ojos, del sueño despierta,
que baja El Mesías del cielo a la tierra;
prepara el camino, al Rey que se acerca.
La noche ha pasado, el día se acerca,
el “Dios con Nosotros”, ya está en nuestra tierra:
¡el Hijo del Padre, es Hombre de veras!


