Alabemos su nombre con danzas, aleluya, aleluya.
Toquemos panderos y arpas, aleluya, aleluya.
Nuestros labios le alaben por siempre, aleluya, aleluya.
Aún dormidos gozosos cantémosle, aleluya, aleluya.
El Señor se complace en sus fieles, aleluya, aleluya.
La victoria la da a los humildes, aleluya, aleluya.
Él nos libra de grandes peligros, aleluya, aleluya.
Y nos honra con su presencia, aleluya, aleluya.


