La gente con hambre cansada esperó
en el prado que baja hasta el mar,
con cuanto tenía a Ti se acercó
un muchacho que quiso ayudar.
Tu mano en su frente, feliz descansó
en sus ojos tu dulce mirar,
él puso sus peces, él puso su pan,
Tú pusiste, Jesús, lo demás.
Los hombres volvían al amanecer
cansados de tanto bregar
las barcas vacías qué triste el volver
y de nuevo tener que empezar.
Salieron al lago a pescar otra vez
tu palabra los iba a guiar
los hombres pusieron la barca y la red,
Tú pusiste, Jesús lo demás.


