EN NUESTRA PATRIA
Tu reinarás; dulce esperanza
que al alma llena de placer
habrá por fin paz y bonanza
felicidad habrá doquier.
Tu reinarás, ¡dichosa era!,
¡dichoso pueblo con tal Rey!
Será tu cruz nuestra bandera,
tu amor será ya nuestra ley.
Tu reinarás en este suelo.
Te prometemos nuestro amor.
Oh buen Jesús, danos consuelo
en este valle de dolor.


