Los judíos no creyeron que aquel hombre
hubiera recobrado la vista, preguntaron a sus padres:
¿Cómo es que ahora ve?
El Señor, dijo: “he venido al mundo
para hacer oír a los sordos,
para hacer hablar a quien es mudo.
El Señor nos invita a seguirlo
Él es el Hijo del hombre,
digamos como el ciego: “Señor yo creo en ti”.


